Plan Nacional del Buen Vivir, desarrollo sostenible

El Plan Nacional del Buen Vivir – la naturaleza y el ser humano, prioridades del modelo de desarrollo Ecuatoriano

El Telégrafo.- Dos de los logros del neoliberalismo, que se evidencian en los modelos clásicos de la economía ortodoxa, fueron la exclusión de sus análisis a la naturaleza y la valoración del capital por sobre el ser humano.

Ecuador, al estar entre los 17 países megadiversos del mundo, tiene grandes recursos naturales,  pero también sufrió un gran impacto negativo por las actividades productivas realizadas sobre ellos en el pasado, para sostener las bases del modelo económico ortodoxo.
En tal sentido, la responsabilidad ética con las actuales y futuras generaciones y con el resto de especies es un principio fundamental para prefigurar el desarrollo humano. La economía depende de la naturaleza y es parte de un sistema mayor, el ecosistema, soporte de la vida como proveedor de recursos y sumidero de desechos (Falconi, 2005).

La profundización del  conocimiento colectivo acerca de las consecuencias de la continuidad del modelo productivo anterior, así como la necesidad de tomar las decisiones políticas y económicas adecuadas para un desarrollo sostenible, requieren que el sistema económico mundial renueve su concepción de progreso, priorizando a la igualdad en las relaciones de poder –tanto entre países como al interior de ellos–, a la (re)distribución y valorando al ser humano, sobre el crecimiento económico y el capital (Senplades, 2009).

Esta nueva concepción permitirá la concreción de aspectos como la inclusión económica y social de millones de personas, la transformación del modo de producción de los países del sur, el fortalecimiento de las finanzas públicas, la regulación del sistema económico y la justicia e igualdad en las condiciones laborales.

El gobierno del Ecuador desarrollo el Plan Nacional del Buen Vivir, creado en el 2009 con objetivos claros para el periodo 2009-2013, y actualmente actualizado conforme el cumplimiento de los objetivos iniciales y el desarrollo de otros nuevos que son ahora objetivos del periodo 2013-2017. Tal iniciativa tiene pleno acceso para la ciudadanía, a través de la website http://plan.senplades.gob.ec/.

Este plan refleja la visión, misión y los objetivos del gobierno del Ecuador, para la generación de riqueza  y redistribución para el buen vivir de los ciudadanos. Tal visión de crecimiento está centrada en la innovación tecnológica aplicada a los principios de inclusión humana antes mencionados.

Entre los objetivos del Plan Nacional del Buen Vivir, el número 7 expresa la importancia de:

“Garantizar los derechos de la naturaleza y promover la sostenibilidad ambiental, territorial y global”: En el modelo del Buen Vivir la naturaleza tiene un lugar importante. No solo porque es fuente de recursos económicos, sino por ser parte complementaria y armónica de nuestra existencia. Sin ella, simplemente, no habría vida.

Como una respuesta radical al maltrato y sobreexplotación que los seres humanos le hemos dado en el pasado, Ecuador incluyó en la Constitución de 2008 el reconocimiento de los derechos de la naturaleza, orientando sus esfuerzos al respeto integral de su existencia, a su mantenimiento y a su regeneración.

Esta propuesta se enmarca en el cumplimiento de los principios y derechos del Buen Vivir o Sumak Kawsay, donde se deja la visión predominante de la naturaleza, entendida solo como proveedora de recursos, y se pasa a un enfoque más integral y biocéntrico, en el que la naturaleza es definida como “el espacio donde se realiza la vida”.

Por ello, el séptimo objetivo del Plan Nacional para el Buen Vivir (Garantizar los derechos de la naturaleza y promover la sostenibilidad ambiental, territorial y global) propone el derecho ciudadano a vivir en un ambiente sano, libre de contaminación y sustentable, y la garantía de los derechos de la naturaleza, a través de una planificación integral que conserve los hábitats, gestione de manera eficiente los recursos, repare de manera integral e instaure sistemas de vida en una armonía real con la naturaleza.

Ecuador por su biodiversidad, cuenta con una superficie de territorio continental bajo conservación o manejo ambiental correspondiente a 7.575.522 ha; el territorio marino-costero continental bajo conservación alcanza las 440.847 ha. En cuanto a vegetación natural, se registran 91 ecosistemas existentes para el Ecuador continental; hay una alta disponibilidad de agua (bordea los 20.700 m3/hab/año) que supera a la media mundial.

Aquello representa una ventaja comparativa que hay que aprovechar de manera adecuada, mediante su conservación y uso sustentable. La riqueza de la biodiversidad en el Ecuador constituye un potencial importante para el desarrollo del bioconocimiento.

Este objetivo del Plan Nacional, para el período 2013-2017, busca consolidar propuestas ambientales innovadoras para enfrentar el cambio climático, con énfasis en principios de corresponsabilidad, tales como: los mecanismos de emisiones netas evitadas y un “ecoimpuesto” a las exportaciones de petróleo, entre otras propuestas.

Entre las metas que se plantea este objetivo están: aumentar la proporción del territorio continental bajo conservación o manejo ambiental al 35,90%; extender la superficie del territorio marino-costero continental bajo conservación o manejo ambiental a 817.000 hectáreas; incrementar la superficie de restauración forestal acumulada a 300.000 hectáreas; así como aumentar el porcentaje de hogares que clasifican sus desechos: orgánicos al 32,0%, plásticos al 45,0%, y papel al 32,0%.

Otra estrategia para el crecimiento sostenible, está reflejado en el Objetivo 8: “Consolidar el sistema económico social y solidario, de forma sostenible”.

A diferencia del modelo neoliberal, donde el centro del desarrollo es el crecimiento económico y el capital, en el Buen Vivir se prioriza al ser humano. Es decir, busca un mundo donde las personas sean más importantes que el dinero.

Por ello, en el Plan Nacional para el Buen Vivir 2013 – 2017 se incluye este objetivo (Consolidar el sistema económico social y solidario, de forma sostenible) que busca promover la inclusión económica y social de millones de personas, la transformación del modo de producción y consumo, el fortalecimiento de las finanzas públicas, la regulación del sistema económico y la igualdad en las condiciones laborales.

La economía popular y solidaria, que empleó en 2009 el 64% de los ocupados a nivel nacional, es un ejemplo palpable de un sistema económico que privilegie al ser humano sobre el capital.

En este contexto es imprescindible transformar la conducta sobre el consumo. Los patrones consumistas provocan y aceleran la insostenibilidad del consumo capitalista en el mediano plazo, aunque sean el fundamento de las utilidades del capital en el corto plazo. Eso se debe a que la base que sustenta el capitalismo es la acumulación, sin importar los medios que se use para alcanzar sus fines, arrasando todo a su paso y generando desigualdad y pobreza.

La Constitución del Ecuador establece como prioridad del Estado promover el desarrollo sustentable y la redistribución equitativa de los recursos y la riqueza, para acceder al Buen Vivir. Además, ordena que el sistema económico sea social y solidario, y define a la estabilidad económica como el máximo nivel de producción y empleo, en el marco de la sostenibilidad fiscal, externa, monetaria y biofísica.

Para esta transformación, el Estado cuenta, principalmente, con los recursos públicos y la regulación económica. El Estado orienta los recursos para generar crecimiento económico y logros en empleo, reducción de pobreza, equidad e inclusión económica. De ahí que, por ejemplo, gracias a los esfuerzos de Gobierno Nacional, Ecuador haya crecido económicamente más que el resto de América Latina (4,3%), tiene la tasa de desempleo más baja en la región (4,8%) y su población económicamente activa (PEA) afiliada a la seguridad social haya crecido del 26,2% en 2007 al 41,4% en 2012.

Por otro lado, mediante las acciones directas y la regulación, el Estado ha buscado minimizar los riesgos en el sistema económico. Al respecto, se puede anotar la Ley de Regulación y Control del Poder de Mercado o el crecimiento del ingreso tributario, que pasó de 4 672 millones de dólares en 2006 a 11 266 millones en 2012.

Este objetivo nacional, en el próximo cuatrienio, buscará consolidar el sistema económico social y solidario, transformar la matriz productiva, fortalecer la inversión adecuada de los recursos públicos; así como la ampliación de espacios cooperativos a nivel regional (particularmente la Nueva Arquitectura Financiera Internacional), para restablecer equilibrios de poder globales, desarrollar cadenas productivas y fomentar la soberanía de nuestros pueblos