Mario Quiroga – Los Choris, Quito, Ecuador: De Futbolista a Empresario

2Mario Quiroga (hijo) llego a Ecuador a los 20 años, con la misma pasión por el futbol profesional que había traído a su padre, Mario Quiroga (padre) en el pasado. Traía en su carta de presentación, estudios en marketing, una trayectoria en el club deportivo Argentino Juniors de su natal Argentina, y un carisma inigualable para las relaciones personales. Y por esas cosas de la vida difíciles de entender al comienzo, el destino le dio un giro: una rotura de ligamiento que acabo con su carrera en el fútbol en el 2006, encendió la pasión por los negocios. Un compatriota aventurero quien había llegado a Ecuador en motocicleta, le ofreció presentar en Ecuador, un clásico de la cocina Argentina: el choripan, una comida que consiste básicamente en servir chorizo cocinado a la parrilla envuelto en pan francés, y marinado con aderezos típicos argentinos. En poco tiempo, la idea de abrir una parrilla al público Quiteño se hizo realidad en 2006. Si bien el producto era nuevo y de calidad, la actividad que determinaría el futuro profesional de Mario, iniciaba entonces con la venta informal en la vía pública, aunque con una dedicación total y centrada en la satisfacción de clientes, lo cual hizo que la iniciativa tenga una aceptación increíble. 1 Así, Mario y su socio comenzaron con 100 chorizos hechos enteramente por ellos siguiendo la receta original, lo cual resulto en 100 choripanes… que se vendieron en tan solo tres horas, el primer día de funcionamiento. Como resultado de tal éxito, se aumento de inmediato la producción de chorizos, lo cual automáticamente incremento la cantidad de ventas, y aun no tenían contrataban empleados. En seis meses, esta PYME informal había incrementado sus ingresos netos en un 300%. No se trataba solo de degustar choripanes argentinos, sino también de disfrutar de la atención al cliente directa y excepcional que estos empresarios daban al público. Los clientes comenzaban a reconocer y pedir ir a “Los Choris” a comer, dándole naturalmente su nombre al negocio. En el 2006, el socio de Mario decide viajar para presenciar el mundial de futbol. Mario entonces se ve en la necesidad de darle estabilidad física al negocio, por lo que se traslada a un local comercial en las afueras Quito, de tan solo 30m2 con capacidad para sentar máximo 18 personas y con la parrilla al exterior, el cual abrio sus puertas en Septiembre del 2006. Las cosas iban muy bien, de hecho, mejor de lo planificado. Aunque también iban muy rápido, el trabajo demandaba intensamente, de Lunes a Lunes, de primera hora de la mañana hasta las primeras de la madrugada. Con la apertura del local, se presentaron las primeras visitas de las autoridades públicas de inspección. El tiempo ya no alcanzaba para llevar la contabilidad, con lo que se hacía imprescindible establecer un modelo de gestión a través del cual mantener la estrategia de expansión con una proyección eficiente, transparente y sostenida. Un cliente fiel que daba clases en gestión administrativa en una prestigiosa universidad privada del área, entusiasmado por el crecimiento de Los Choris, y viendo la posibilidad de ser parte del éxito, aposto por el negocio invirtiendo dinero y proveyendo asesoría gratis. Con la ayuda de otro compatriota argentino que proveía de insumos, se hizo un acuerdo de negocio para financiar la ampliación del local comercial a costo de Mario, para que la propietaria cediera a alquilar el espacio que ella misma usaba. El local fue entonces ampliado para servir un máximo de 50 personas. Hacia el 2007 la facturación por ventas continuaba creciendo a ritmo agigantado, con un incremento de ganancias de 1400%. Si, 1400% de rentabilidad. No, no me equivoque de cifra. DSCF4870 A este punto a Mario le llovían las propuestas para abrir franquicias de “Los Choris”. Fue entonces cuando decidió estudiar para poder administrar franquicias de un modo eficiente. El continuo trabajando mientras cursaba un diplomado en Franquicias en una Universidad privada del área. Con ello, mas la asistencia de una profesional casada con una amistad quien se desempeñaba en el IEPI (Instituto Ecuatoriano de Propiedad Intelectual), Mario se embarco en el proceso de estandarización de su compañía. Es decir, registro el local comercial, la marca, el código de contribución impositiva, el manual operativo del negocio, la estandarización de las recetas del menu, etc. Una vez terminado el proceso, contrato a sus primeros cuatro empleados, todos con perfil estudiantil en carreras afines al negocio. Ante la insistencia permanente de inversores que buscaban acceder a la franquicia (incluyendo propuestas millonarias por parte del reconocido Grupo KFC), y en virtud de su profesionalización en el rubro, Mario finalmente decidió vender su primera franquicia y ubicarla en un lugar privilegiado de Quito: el sector de González Suarez. Los ingresos por la venta de la franquicia se establecieron en un 2% del ingreso bruto mensual, el cual solo crecía mes a mes pasando de servir de 120 a 160 personas en poco tiempo. DSCF4872 Con el tiempo, Mario vendió su segunda franquicia. El éxito continuaba elevando el prestigio de Los Choris, mientras la producción de chorizos propios aumentaba. Con el tiempo se incluyo en la estandarización de la marca, un sitio electrónico o Website, incluyendo en ella un apartado sobre la adquisición de franquicias. Con este acertado movimiento, se abrieron más franquicias en los centros comerciales CCI y el Condado Shopping: ambos, proyectos inmobiliarios comerciales de categoría y altamente reconocidos a nivel local y nacional. En el 2010, tan solo cuatro años después de la instalación de su primer puesto de venta ambulatorio en la vía pública, Los Choris ya contaba con ocho franquicias en diferentes lugares claves de interés gastronómico de la ciudad de Quito. Las franquicias estaban entonces generando ya no el 2%, sino hasta el 4% de los ingresos brutos. Hacia el 2011, la expansión permanente de Los Choris se estaba yendo “fuera de control” según palabras del empresario, con lo que se hizo imprescindible la profesionalización de la empresa, previendo que el crecimiento inconmensurado llegara a imposibilitar el manejo adecuado. En el 2012, Mario tuvo entonces la oportunidad de involucrar su empresa con la experiencia, profesionalismo y precisión para promover, gestionar y administrar empresas de la Corporación privada 100% Ecuatoriana, EKOS. El equipo de expertos en negocios de EKOS, trabajo junto a Mario en el desarrollo del plan de negocios 2012, en la sectorización por departamentos de los niveles de administración de la empresa, la gerencia de RRHH, así como de la publicidad y el diseño de espacios comerciales, entre otros aspectos. En ese mismo año, Mario vendió una participación importante a EKOS, con quien hasta la fecha mantiene como su principal socio comercial. DSCF4871 La historia exitosa de Mario Quiroga es tan solo un ejemplo de cómo Ecuador, este pequeño país latinoamericano, biodiverso, privilegiado natural y geográficamente, que ofrece estabilidad económica, continuas alzas anuales en su valoración de crédito, y estabilidad política y financiera, se viene presentando desde los últimos años como la nueva tierra de las oportunidades. Aquí, los aciertos económicos implementados en los últimos años han mejorado la calidad de vida tanto para Ecuatorianos como para extranjeros residentes, un fenómeno que obtiene reconocimiento mundial como “el sueño ecuatoriano”. Extranjeros como Mario Quiroga, que valoran la cultura y la idiosincrasia de la sociedad Ecuatoriana, y que tienen la capacidad de enfocar su atención en el potencial existente, tienen abiertas las puertas para cualquier proyecto innovador de negocios, en el marco de un mercado muy virgen en muchos aspectos, y con gran apertura a estándares internacionales.